04 febrero 2011

Mire (sí, usted)

Me tienes contento. Sí, niña, contento
(y ahora te voy a contar la razón):

Pretendes fingir que no sabes quién eres,
haciendo que yo me plantee quién soy.
Decides dejar de dejar que te mire,
y piensas que así miraremos mejor.
Demuestras que no. Lo mío es historia.
Soy menos que nada (y no somos dos).
Le dices a otros que son lo que vives
(y mientras te espero y te pido perdón...
me canso de nada, me tienes contento,
memeces que digo). Y dices adiós.

27 noviembre 2010

El Talgo que se va, el Ave que viene, aeropuertos fantasma y la Extremadura “Ni-Ni”.

Leyendo acerca del completo fracaso del proyecto de Capitalidad Europea de la Cultura en 2016, la próxima desaparición del servicio de Talgo RENFE entre Madrid y Cáceres, la más que probable postergación “ad eternum” del aeropuerto, los juegos que se traen con El Corte Inglés y el cierre de varios emblemas del ocio cacereño (Golden, Gran Café, etc…), me atrevo a pedir sin complejos las transferencias en materia de transporte y gestión de los recursos energéticos para Extremadura ya, y que nuestros políticos empiecen a gestionar nuestros propios trenes, nuestras centrales, nuestros residuos y otras vergüenzas.

En Barcelona (por ejemplo) en el ámbito del transporte están hace tiempo los Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya, el Metro y las Cercanías de RENFE (que están siendo ahora también transferidas), hay tres aeropuertos a menos de una hora (El Prat, Girona y Reus) e innumerables autovías y autopistas de peaje y de no-peaje. A la hora de desplazarse cada uno elige qué servicio usar.
No podemos andar dependiendo de empresas de fuera de Extremadura para que nos hagan el “favor” de no incomunicarnos. Es vergonzosa la falta de comunicación entre los principales núcleos urbanos extremeños, por no hablar de la de éstos con puntos cardinales como Madrid, Lisboa, Sevilla y Salamanca (destinos equidistantes, más o menos, de Cáceres y con desigual fortuna en materia de comunicaciones).
O se invierte en la independencia infraestructural, energética y económica o estaremos siempre vendidos. Es muy cómodo que “papá” nos pague el tabaco, las copas y la ropa y quejarnos además porque no nos llega para el BMW serie3. Dejemos de ser adolescentes regionales. Extremadura no es una región (hoy por hoy) madura, es sólo una región “Ni-Ni”

30 octubre 2010

De la Lengua Catalana y el Ayuntamiento de Barcelona.

“La definición del Catalán como lengua propia de Cataluña no puede justificar la imposición estatutaria del uso preferente de aquella lengua en detrimento del Castellano, también lengua oficial en la Comunidad Autónoma.” 
Éste no es el primer país bilingüe donde vivo. Tampoco es el primer país plurinacional en el que trabajo. Además, provengo de Extremadura, una región fronteriza en la que se rotula ocasionalmente en Portugués, y debo decir que el “patriarca” de mi familia es de La Guardia (desembocadura del Río Miño en su frontera con Portugal, en Pontevedra) y habla Gallego y Castellano. Soy profesor de idiomas y filólogo, y tengo familiares (en esta y previas generaciones) de varias culturas y procedencias geográficas.
Todos estos antecedentes pretenden posicionarme ante el debate sobre la utilización del Catalán como lengua preferente en el Ayuntamiento de Barcelona, sobre lo que dictan tanto la sentencia 31/2010 del Tribunal Constitucional (revisando la posible inconstitucionalidad de algunos preceptos del Estatuto de Autonomía) como un auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que anula de manera cautelar algunos artículos del Reglamento de Uso de la Lengua Catalana del Ayuntamiento de Barcelona. Yo me planteo qué implica todo esto.
¿Un clavo más en la tumba de una lengua más? (lo que significaría caminar hacia una lengua menos). Restar es el problema. Las condenas vienen servidas en muchos formatos y acatarlas puede ser inmoral y de necios. Ya que hay un Estado (plurinacional), debería poderse estudiar cualquier lengua de ese Estado en todo el Estado, y quizás así la ignorancia vertebradora (que pretende unir, engrandecer y liberar) no tendría el ansia de terminar con lo que ahora desconoce. 
Hay muchos derechos, pero quien tiene la carta en la mano elige el menú que más le conviene, y quien no sabe leerla se pierde los platos más sabrosos y no llega a los postres. Educar, leer, viajar y escuchar. Respeto.
Hay espacio para todos, (“A Barcelona tot hi cap, però no tot s’hi val“) no entiendo el miedo al Catalán y no temo al miedo al Castellano. La rigidez de algunas mayorías nos lleva a una intrasigencia que nos aboca a la prohibición que nos quita la libertad que nos da la razón que nos quieren arrebatar quienes tienen estrechez de miras.
Creo yo.